Usos sociales, rituales y actos festivos

  • Limosna a los difuntos

    Antiguamente no existían las empresas funerarias, de manera que los velatorios tenían lugar en la casa doliente. Esta costumbre se ha mantenido a lo largo de los años en las zonas rurales, hasta hace unas tres décadas, aproximadamente. Esta costumbre consistía en velar al fallecido desde que moría hasta su entierro. También por las noches acudían las mujeres a rezar el rosario y acompañar a la familia en las duras horas previas al entierro. Ahora, en cambio, se reza el rosario en la puerta del difunto el día previo al funeral. En los pueblos del Valle de Ancares, como en muchos otros lugares, era común que la familia del difunto recibiese una limosna por parte de los vecinos del pueblo, sin importar su relación, si se llevaban bien o no. Siempre se daba una pequeña cantidad de dinero a los familiares del fallecido. En Pereda esta costumbre sigue viva. Se da con mucha menos frecuencia, pero es la única localidad en la que se ha documentado que se continúe con esta costumbre. Ahora se da una cantidad simbólica, normalmente un euro, unos días después del entierro, como se recuerda que se hacía antaño.
  • La matanza del cerdo

    La matanza es una tradición que se celebra en muchas de las casas de las pequeñas localidades del territorio de la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses. El animal que se sacrifica y del cual se consume su carne a lo largo del año es el cerdo. De él se sacan muchos de los productos tradicionales del Bierzo y de todo el país, como el embutido, el jamón y el botillo, protagonista en muchas de las celebraciones bercianas. La matanza se celebra en los meses de invierno, concretamente entre diciembre y enero. Hay quién sigue el calendario lunar y la hace coincidir con el cuarto menguante. Algunos, concretamente, con la luna menguante de enero. Dicen que de esta manera la calidad de la carne es mucho mayor, o que incluso así no se pone mala ni se llena de gusanos y larvas. Antiguamente la matanza era un acontecimiento festivo en las familias, ya que era necesario que se juntasen primos y hermanos en casa de quién tocase ese día. Era costumbre desayunar muy temprano una onza de chocolate y un chupito de aguardiente para entrar en calor.
  • El racimo de San Roque

    Acto que se realiza los días de Nuestra Señora y San Roque antes de la procesión y la misa en el que se hace una ofrenda a San Roque para pedirle que no haya plagas ni enfermedades en los viñedos para que la cosecha de uvas sea abundante. Consiste en recoger un racimo de uvas en los viñedos (normalmente lo más grande posible) y colgarlo en el brazo de la talla de San Roque antes de la procesión. Normalmente, la talla lleva colgados varios racimos de diferentes personas, ya que las ofrendas son personales. San Roque es un santo venerado en gran parte de la geografía española. Ya que es el protector de enfermedades como la peste, empezaron a proliferar capillas, ermitas e iglesias a bajo su patronazgo cuando en esos lugares se fue erradicando la enfermedad. Comunidades en las que la economía se basaba en gran medida al cultivo de la vid, como lo es Valtuille de Arriba, se han realizado y se realizan estas ofrendas a San Roque para que proteja a los viñedos de las plagas y enfermedades a las que son tan sensibles.
  • Entroido de Villar de Acero

    El entroido de Villar de Acero es una festividad propia del tiempo de los carnavales, justo antes de comenzar la cuaresma. En las vísperas de del entroido, sobretodo los domingos, las mozas y los mozos salían a la calle en lo que se denomina “correr o entroido” esto consiste en que después de comer, salían de sus casa y unos mojaban a otros además de tirar puñados de cinsa (ceniza) y fariña (harina). También durante esos días, una vez oscurecía, los niños pequeños “facían os vellos” que consistía en vestirse con ropas viejas del desván con una media en la cabeza y corrían detrás de la gente para darles con una vara. Durante estas persecuciones, los otros niños iban cantando una copla con la siguiente letra: Vello raiouco nacido no couto, Vello raiouco nacido nun couto. El día del entroido. El día del entroido, la gente se viste con las ropas viejas que tenga a mano y van recorriendo las calles del pueblo pidiendo por todas las casas. Normalmente lo que se solía pedir eran huevos y chorizos, como dice la canción que cantan delante de cada casa: Los carnavales se vienen, Los carnavales se van Y nosotros marcharemos Y no volveremos más A estas puertas venimos Dispuestos para cantar, Denos huevos o chorizos, Que Dios se lo pagará. Quedese con dios señora Que nosotros ya nos vamos Que los días son pequeños Y tenemos que aprovecharlos.
  • Romería de Trascastro

    La Romería de Trascastro es, posiblemente, la celebración más importante que tiene lugar en el Valle de Fornela, puesto que se rinde culto a la Virgen de Trascastro, patrona de los fornelos. La danza es la principal protagonista de toda la festividad, puesto que en ella se concentran tres danzas de las cuatro que permanecen vivas en el valle. Éstas son las de Peranzanes, Chano y Trascastro. Se sigue un riguroso orden de danzas, con lo que el día 15 de agosto danza Peranzanes por la mañana y Chano por la tarde, mientras que este orden se invierte el día 16, en el que Chano es el primero en danzar y Peranzanes lo hace por la tarde. El día 17 es el turno de Trascastro, que danza todo el día en su pueblo, por la mañana en la campa del Santuario y por la tarde en la plaza del pueblo. Hay procesión, en la que cuatro mozas de Trascastro dan una vuelta al Santuario con la imagen. Como es típico en este tipo de festividades, por la noche tiene lugar una verbena en la que mayores y jóvenes se divierten hasta altas horas de la madrugada. Cabe mencionar que los días de fiesta en Trascastro, también se celebra en Peranzanes y Chano, con lo que cada uno forma su verbena en sus respectivas localidades. Esto es así desde hace unos años, ya que anteriormente estas verbenas tenían lugar en Trascastro, eran aportadas por Chano y Peranzanes, de manera que en el pueblo de Trascastro se juntaban con tres grupos amenizando las noches de fiesta.
  • Fiesta de San Antón

    La fiesta tenía lugar en un fin de semana cercano al 17 de enero, que es el día se San Antón. Comenzaba el viernes y duraba hasta el lunes, día al que llaman “San Antón Viejo”. El domingo era el día de “San Antoñín”. Los primeros días se hacían misas en honor a San Antón, y ofrendas al salir de la iglesia, que después se subastaba entre los vecinos. Lo habitual era ofrecer lacón o centeno para que los gochos (cerdos) no se enfermasen durante el año. Por la noche, se hacía fiesta en el corral de una casa, ya que al ser invierno, las bajas temperaturas obligaban a resguardarse. En ocasiones nevaba, y el hecho de celebrar en el corral permitía la diversión nocturna con la orquesta que se acercaba a amenizar la fiesta de Penoselo. El último día, el lunes, día de “Santo Antón Viejo” era también el “Día de los casaos”, un día más íntimo al que ya solo acudían los vecinos del pueblo. Lo habitual era ir casa por casa a comer chorizos, beber vino y cantar. Por la noche, y como colofón final, se tomaba chocolate caliente. Actualmente se celebra en agosto, aprovechando que es período vacacional y hay más gente en el pueblo. Tiene una duración de un fin de semana, y lo normal es hacer misa por la mañana y verbena por la noche. Hasta los años 90 se hacía también una procesión, pero se ha ido perdiendo la costumbre.
  • Romería de Santa Marta

    La romería de Santa Marta no solo se celebra por ser la patrona de Vilela, sino también ser la abogada de los niños. Uno de los elementos fundamentales de esta romería es precisamente ese, el ofrecimiento de los niños a la virgen que, en unas ocasiones se realiza para sanarlos de una enfermedad y, en otras, para protegerlos. El día de Santa Marta, que va precedido por una novena se realizan una serie de misas a lo largo de la mañana, siendo la más importante la denominada misa mayor. A las 12 de la mañana comienza la procesión, que recorre varias calles cercanas a la iglesia. Los portadores de la virgen suelen ser las personas que se ofrecen a Santa Marta, teniendo preferencia estos ante los demás. Años atrás, los portadores solían ser los quintos. Una vez se inicia la procesión, las personas inician el ritual para obtener la protección o sanación de la Virgen. Este ritual consiste en pasar varias veces por debajo de ella, mientras la imagen avanza en procesión. Las personas pasan una tras otra desde delante hacia atrás, teniendo en ocasiones que ir apartando a la gente para poder avanzar. Una vez que la imagen llega de nuevo a la parroquia, los niños se disponen sentados delante del altar para dar comienzo la misa, que ese día se oficia al aire libre en el recinto de la iglesia . Años atrás, se vestía a los niños ofrecidos con una especie de mortajas blancas que portaban durante la celebración.
  • Fiesta del Maio

    El maio-mozo o maio-humano es una tipología de festejo tradicional del 1 de maio, en la que se escoge a un niño o mozo de un grupo para vestirlo y convertirlo en la representación del espíritu de la primavera por ese día (por eso ha de ser irreconocible, dando el aspecto de ser un árbol que anda) oculto con una planta específica cañaveira (smyrnium olosatrum) para luego recorrer las calles y plazas acompañado de una comitiva que va cantando coplas tradicionales (siempre las mismas y con una melodía musical que se usa exclusivamente para la ocasión) solicitando un donativo (castañas “maias”, una alegórica alusión al fin del ciclo de las mismas) y realizando un ritual de levantar al maio como símbolo de la llegada del tiempo de la estación de las flores (el comienzo de un nuevo ciclo). Aunque son los portadores los niños y la gente más joven, los mayores también participan durante el recorrido en el proceso al contribuir con donativos o hacer que la comitiva “tumbe o maio” y luego lo levante. Esta celebración, a comienzos del Siglo XX, era abundante en Galicia, en villas importantes Monforte, Viveiro, Mondoñedo, entre otras las villas Jacobeas Portomarín, Lugo y Santiago, en las que se fueron perdiendo y desapareciendo, siendo única esta expresión a día de hoy en Villafranca donde se resistió a hacerlo y se viene realizando ininterrumpidamente, siendo una de las costumbres más antiguas que se recuerdan de las que persisten.
  • Volteo manual de campanas de San Nicolás el Real

    El volteo manual de campanas se lleva a cabo todos los días de la novena previa a la festividad del Cristo de la Esperanza (14 de septiembre, día de la Exaltación de la Cruz). Cada tarde, a las 19:30 h., se ejecutan tres volteos consecutivos, con un intervalo de separación de unos 15 minutos entre cada uno. Cada campana comienza su volteo siguiendo un orden determinado, desde la más pequeña hasta la más grande. El propio día de la fiesta del Cristo, además de los tres volteos para anunciar la celebración eucarística, se ejecutan otros dos a la salida y entrada en el templo de la talla del Cristo, de manera que esta esté siempre acompañada por el sonido de las campanas mientras se encuentre en el entorno del edificio.
  • Danza de Peranzanes

    Las danzas de Fornela tienen una amplia tradición. Se dice que son danzas de guerra, por lo que habitualmente son danzadas por hombres. Los danzantes de Peranzanes bailan la mañana del 15 de agosto (a eso de las 11) en el campo del Santuario de la Virgen de Trascastro, patrona de los fornelos. El día 16 lo hacen por la tarde, mientras que el día 17, danzan en su pueblo, Peranzanes. En el caso de los danzantes de Chano es a la inversa. La danza de Peranzanes se compone de 8 o 12 bailarines y un tamboritero: 1º y 2º juez, cuatro “segundas”, cuatro “panzas”, dos “guías”, dos “chaconeros”, dos o tres “palilleros” y un tamborilero o “tamburiteiru”. Como decimos, tradicionalmente todos son hombres jóvenes, de entre 14 y 27 años.
  • Festa do galo y os ditos

    Era una fiesta en la que participaban los chicos jóvenes, mozos adolescentes. Soltaban un gallo y lo perseguían hasta que lo atrapaban. Lo metían en una especie de trampa hecha con un agujero en la tierra y una losa que lo tapaba y por la cual el animal sólo podía asomar la cabeza. El juego de los ditos comenzaba cuando el gallo estaba con la cabeza asomada por el agujero de la losa. Los muchachos decían esos ditos, que eran rimas o poesías cortas, generalmente satíricas, de índole actual. Era condición indispensable para después, con los ojos vendados, tratar de dar un golpe en la cabeza al gallo. Repetían la acción hasta que el animal moría. A continuación celebraban la muerte del gallo e iban pidiendo por las casas una especie de aguinaldo consistente en pan, chorizos, huevos o vino. Por la noche se reunían todos los muchachos en una casa y festejaban cocinando lo recaudado por la tarde tas la muerte del gallo. Actualmente se ha perdido la celebración, pero existe intención de recuperarla (siempre con la intención de no dañar a ningún animal) por parte de la asociación cultural creada recientemente en el pueblo.
  • Romería de la Magdalena

    Actualmente la imagen de la Virgen de Fátima (originariamente San Juan Bautista) parte desde la iglesia de Tejedo, a hombros de las mozas del pueblo. El orden que lleva la procesión es un hombre portador de la cruz en primer lugar. La imagen de la Virgen a continuación, seguida por Párroco de la localidad, que va dando misa, alternada por la banda de música que le sigue (normalmente compuesta por gaitas, tambor y bombo). Por último, componen la procesión las gentes del pueblo o visitantes que cada año acuden por devoción a la celebración. A la altura de la Herrería de Tejedo (A Ferreiría) concretamente en el punto conocido por la comunidad como Encima del Pozo o El Carril del Prao de Pepe, la imagen se encuentra con la imagen de Sta. María Magdalena en procesión, portada por los mozos del lugar. La imagen que sube desde Tejedo hace una pequeña reverencia a la Magdalena y ambas juntas (siguiendo el orden anterior, pero con la imagen de la Magdalena por delante de la Virgen de Fátima) llegan a la ermita, donde ambas imágenes dan una vuelta al templo y permanecen todo el día allí juntas. El cura da una misa en honor a la Santa y, posteriormente, se celebra con música tradicional interpretada por la banda de gaitas que acompañaba a la procesión desde Tejedo. Por la tarde, se da otra pequeña misa y la Virgen de Fátima regresa a la iglesia de Tejedo, hasta el año que viene.
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