Candín

  • Teito ancarés

    El oficio de teitador se mantiene de forma eventual en Ancares para el cuidado de las pallozas, construcciones con cubierta vegetal. Por eso es difícil encontrar personas que sepan hacer esta labor artesana de mantenimiento, cuidado y fabricación del teito que cubre estas construcciones. Una palloza, o casa de teito, como aquí se llaman, son construcciones ovaladas o circulares de piedra, de unos 20 metros de diámetro, donde convivían personas y animales para aprovechar el calor. La estructura base del teito está formada por vigas, tijeras, cangos y ripias. Las vigas se sostienen sobre unos postes llamados tentemozos, de manera que, si por algún motivo, se cae un trozo de pared, el teito se mantendría intacto.
  • La subasta del Santo

    Cada Jueves Santo, en Balouta, es tradición cubrir al Santo (el patrón del pueblo, Santiago Apóstol), como ocurre en muchas localidades en las que se celebra la Semana Santa. En este caso, se tumba delante del altar, sobre una sábana y una almohada, y se cubre con una casulla con colores morados. El Santo permanece en la iglesia, ante el altar hasta el Viernes Santo. A lo largo de estas horas, los vecinos de Balouta y alrededores acuden a la iglesia a hacer ofrendas al Santo, en forma de alimento o dinero, principalmente. El Viernes Santo es día de fiesta en Balouta, puesto que a mediodía se levanta al Santo, vuelve a su lugar habitual dentro de la iglesia y se recoge todo lo que la comunidad le ha ido ofreciendo. En la puerta de la iglesia se subasta todo lo recaudado entre los vecinos con la finalidad de obtener recursos para el pueblo y el edificio de la iglesia.
  • Juego del carricoche

    Se trata de un juego muy popular entre los niños de Pereda. Aunque se ha perdido hace varias décadas, sigue muy presente en la memoria de aquéllos niños que se tiraban por las pistas con sus carricoches. Los niños de Pereda iban a resbiler con su carricoche por las pistas que ellos mismos fabricaban y mantenían. Éstas, de entre 50 y 60 cm de ancho, se situaban en la parte alta del pueblo, en una montaña con una fuerte pendiente, entre los lugares conocidos como “Camín da Braña” y “El Rigueiro”. Se recuerdan cinco pistas, cada una con su nombre: A de Augusto, a de Albertina, a de Eiría, a dos gitanos y a das formigas. Para resbiler los propios niños fabricaban, con madera, una especie de trineo cuya base era de madera de rebolo (roble) o castañeiro (castaño). Se escogía esta madera porque, además de ser la que más abunda en el Valle de Ancares, es la que criaba freba. Se le llamaba así cuando la base del carricoche se ponía muy lisa e incluso rojiza, recordando a lo que en la zona se denomina freba (carne de jamón). Cabe destacar que se iba a resbiler por las pistas cuando no había nieve. En ocasiones también se resbileba cuando había nieve, pero ésta tenía que estar muy pisada y dura, porque sino no se podía resbalar. De todos modos, lo habitual era tirarse por las pistas cuando no las cubría la nieve.
  • Recogida de castañas

    La temporada de recogida de castañas tiene lugar entre los meses de octubre y noviembre. Antiguamente venían los “podadores”, profesionales que se dedicaban a limpiar los castaños desde la copa para asegurar que el árbol se mantuviera sano y no se dañase, por ejemplo, durante las fuertes nevadas que suelen caer en la zona. Hoy en día es menos frecuente ver a dichos podadores y hay otras problemáticas, como la avispilla del castaño, una especie invasora de insecto que pone sus huevos en las hojas y hace que los castaños enfermen y produzcan menos fruto. A diferencia de lo que ocurre en nuestros días, antes no hacía falta limpiar la base de los castaños entre septiembre y octubre para facilitar la recogida de la castaña, ya que había más ganado en los pueblos y era habitual que pastase bajo los castaños, haciendo la doble función de alimentarse y limpieza. Era también una forma de prevención de incendios. Aún hoy hay individuos de la comunidad que varean sus castaños para facilitar la recogida, pero hace alguna década, algún profesional recorría la zona para “sacudir o varexar las castañas” con una vara larga, “de sacudir”, al igual que el “podador”, desde la copa del árbol. Era una técnica similar a la técnica utilizada con los olivos.
  • La matanza del cerdo

    La matanza es una tradición que se celebra en muchas de las casas de las pequeñas localidades del territorio de la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses. El animal que se sacrifica y del cual se consume su carne a lo largo del año es el cerdo. De él se sacan muchos de los productos tradicionales del Bierzo y de todo el país, como el embutido, el jamón y el botillo, protagonista en muchas de las celebraciones bercianas. La matanza se celebra en los meses de invierno, concretamente entre diciembre y enero. Hay quién sigue el calendario lunar y la hace coincidir con el cuarto menguante. Algunos, concretamente, con la luna menguante de enero. Dicen que de esta manera la calidad de la carne es mucho mayor, o que incluso así no se pone mala ni se llena de gusanos y larvas. Antiguamente la matanza era un acontecimiento festivo en las familias, ya que era necesario que se juntasen primos y hermanos en casa de quién tocase ese día. Era costumbre desayunar muy temprano una onza de chocolate y un chupito de aguardiente para entrar en calor.
  • Pandereta

    Desde la Antigüedad, instrumentos de percusión como la pandereta han sido los protagonistas de las fiestas de los países atlánticos y mediterráneos, con gran popularidad en la música celta. La pandeira es el instrumento básico en toda fiesta o fiendeiro (filandón) del Noroeste español. Sus dimensiones suelen ser de unos 20 cm de diámetro y 5 cm de alto. En el caso del Valle de Ancares, éstas tienen forma redonda, con unos 40-50 cm de diámetro y entre 8 y 12 cm de alto. Siempre llevan, en el aro, unas ferreñas o sonajas que acompañan los golpes rítmicos de los diferentes toques. Afortunadamente, en los pueblos de la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses, la costumbre de tocar la pandeira nunca desapareció totalmente, gracias, en parte a los numerosos recopiladores que recorren las aldeas en busca de pandereteiras. Y decimos pandereteiras porque el uso de este instrumento se mantuvo, principalmente, en manos femeninas. El estilo de tocar y la característica principal de esta zona de la provincia de León no se separa mucho de formas de otras pandereteras y de otras formas de tocar de otras comarcas siendo común y que en la misma panderetera o en la misma zona se manifiesten formas de tocar tanto a una mano como a dos manos.
  • Magosto

    Es una celebración, a veces espontánea y a veces organizada, que tiene lugar en los meses de otoño, durante la temporada de recogida de castañas. Se trata de un evento similar al de un filandón, cuyo protagonista principal es la castaña asada. Es una reunión nocturna entre diferentes individuos de la comunidad cuya finalidad es la de socializar. Normalmente se hace alrededor de una hoguera en la que hay un “tambor”, un recipiente cilíndrico con agujeros dentro del cual hay castañas que se van tostando en las llamas.
  • Adiós Valle de Ancares (canción tradicional)

    Canción típica del Valle de Ancares, cuya letra es: Adiós Valle de Ancares, adiós te digo. Adiós árboles verdes de junto al río la vi llorando. La vi llorando y dije: ¿por quién suspiras? Tengo el amor ausente y estoy llorando la despedida. La despedida es corta, la ausencia, larga. Quiero que te diviertas y no me olvides, prenda del alma.
  • Romería de la Magdalena

    Actualmente la imagen de la Virgen de Fátima (originariamente San Juan Bautista) parte desde la iglesia de Tejedo, a hombros de las mozas del pueblo. El orden que lleva la procesión es un hombre portador de la cruz en primer lugar. La imagen de la Virgen a continuación, seguida por Párroco de la localidad, que va dando misa, alternada por la banda de música que le sigue (normalmente compuesta por gaitas, tambor y bombo). Por último, componen la procesión las gentes del pueblo o visitantes que cada año acuden por devoción a la celebración. A la altura de la Herrería de Tejedo (A Ferreiría) concretamente en el punto conocido por la comunidad como Encima del Pozo o El Carril del Prao de Pepe, la imagen se encuentra con la imagen de Sta. María Magdalena en procesión, portada por los mozos del lugar. La imagen que sube desde Tejedo hace una pequeña reverencia a la Magdalena y ambas juntas (siguiendo el orden anterior, pero con la imagen de la Magdalena por delante de la Virgen de Fátima) llegan a la ermita, donde ambas imágenes dan una vuelta al templo y permanecen todo el día allí juntas. El cura da una misa en honor a la Santa y, posteriormente, se celebra con música tradicional interpretada por la banda de gaitas que acompañaba a la procesión desde Tejedo. Por la tarde, se da otra pequeña misa y la Virgen de Fátima regresa a la iglesia de Tejedo, hasta el año que viene.
  • Botillo ancarés

    El botillo es el embutido en el que pensamos cuando hablamos de gastronomía berciana. Lo habitual es pensar que se cuece el botillo y se acompaña con repollo, patatas e incluso algo de panceta. Es la receta más extendida y más cocinada dentro y fuera de la comarca. Sin embargo, el botillo se acompaña de una manera diferente en el Valle de Ancares. Aquí es muy habitual reservar carne en la matanza para elaborarlo, y tenerlo muy en cuenta en celebraciones y fechas señaladas. Sin embargo, lo habitual es comerlo cocido, pero acompañado sólo de “cachos”, como se les llama aquí a las patatas cocidas. Se suele añadir también una ristra de chorizos que se cuecen junto con el botillo. La razón principal es que en Ancares se cultiva más la berza que el repollo, y la patata es un alimento muy recurrente en esta tierra, con lo que se tendía a cocinar con lo que abundaba. Así se fue transmitiendo la receta de madres a hijas hasta la actualidad, mientras que en el resto del territorio berciano se seguía cocinando el botillo con todo su acompañamiento, hasta el punto de convertirse en una receta que traspasó las fronteras comarcales.
  • Siembra de las patatas

    La patata ha supuesto, durante muchos siglos, el alimento principal de muchos lugares alrededor del mundo. También de la zona de la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses siendo, junto con la castaña, los productos gastronómicos estrella, dada su abundante producción. En el caso de la patata o pataca, como aquí se le llama a este tubérculo, su producción es anual, siendo imprescindible su siembra año tras año. El proceso comienza en primavera, entre la segunda quincena de mayo y principios de junio, dependiendo de cómo venga el tiempo ese año. Si viene muy lluvioso o más bien seco, lo que permite labrar con más comodidad la tierra.
  • Ancares

    Geográficamente el río Ancares nace en las faldas del pico Cuiña, en el conocido como pozo Ferreira. Desemboca en el río Cúa, que nace en el valle vecino de Fornela y se funde con el Ancares aproximadamente a la altura de la localidad de Espanillo (municipio de Arganza). Es por esto que el Diccionario de Madoz dice de “Ancares” que “tiene su origen en el valle del mismo nombre en un lago formado por varios manantiales que nacen en el monte titulado Campanario de Ferreira al E. del alto de Pico de Orrio, que por aquella parte divide la provincia de León de la de Lugo; sigue su curso de O. a S. atravesando dicho valle hasta el sitio que llaman Cruz de Villar, en cuyo punto varía de dirección, y marcha de E. a S. por entre una cordillera de montes hasta los Puliñeiros en donde desemboca en el Cúa y pierde su nombre. Desde su nacimiento deja a la izquierda los pueblos de Tejedo, Suertes, Espinareda, Villasumil y Lumeras; y a la derecha los de Pereda, Candín, Sorbeira, Villarbón, La Bustarga, San Martín de Moreda y San Pedro de Olleros […]”
Explorar todos