Técnicas artesanales tradicionales

  • La matanza del cerdo

    La matanza es una tradición que se celebra en muchas de las casas de las pequeñas localidades del territorio de la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses. El animal que se sacrifica y del cual se consume su carne a lo largo del año es el cerdo. De él se sacan muchos de los productos tradicionales del Bierzo y de todo el país, como el embutido, el jamón y el botillo, protagonista en muchas de las celebraciones bercianas. La matanza se celebra en los meses de invierno, concretamente entre diciembre y enero. Hay quién sigue el calendario lunar y la hace coincidir con el cuarto menguante. Algunos, concretamente, con la luna menguante de enero. Dicen que de esta manera la calidad de la carne es mucho mayor, o que incluso así no se pone mala ni se llena de gusanos y larvas. Antiguamente la matanza era un acontecimiento festivo en las familias, ya que era necesario que se juntasen primos y hermanos en casa de quién tocase ese día. Era costumbre desayunar muy temprano una onza de chocolate y un chupito de aguardiente para entrar en calor.
  • Flauta de castaño

    Flauta de castaño que se realiza con las ramas bravas que salen del culo del árbol y que se suele realizar en gran medida durante los descansos de las labores agrícolas o el pastoreo del ganado. Se corta una rama con una longitud de aproximadamente 30cm y un grosor de unos 2cm a la que, con el mango de la (navaja), se frota por toda su superficie haciendo que la corteza se separe de la madera. Una vez se separan, extraemos la parte de la madera de la que cortaremos dos partes, que se introducirán por los extremos, actuando uno de tapón y otro de embocadura a la que se le hará un rebaje para que pueda circular el aire. Con el cuerpo montado, solamente quedan por hacer los dos buracos (agujeros) que darán las notas musicales y que se realizan en la parte final de la flauta y el bisel, que se sitúa justo después de terminar la embocadura. Estos agujeros los realizamos haciendo unos cortes con el filo de la navaja.
  • Fiesta del Maio

    El maio-mozo o maio-humano es una tipología de festejo tradicional del 1 de maio, en la que se escoge a un niño o mozo de un grupo para vestirlo y convertirlo en la representación del espíritu de la primavera por ese día (por eso ha de ser irreconocible, dando el aspecto de ser un árbol que anda) oculto con una planta específica cañaveira (smyrnium olosatrum) para luego recorrer las calles y plazas acompañado de una comitiva que va cantando coplas tradicionales (siempre las mismas y con una melodía musical que se usa exclusivamente para la ocasión) solicitando un donativo (castañas “maias”, una alegórica alusión al fin del ciclo de las mismas) y realizando un ritual de levantar al maio como símbolo de la llegada del tiempo de la estación de las flores (el comienzo de un nuevo ciclo). Aunque son los portadores los niños y la gente más joven, los mayores también participan durante el recorrido en el proceso al contribuir con donativos o hacer que la comitiva “tumbe o maio” y luego lo levante. Esta celebración, a comienzos del Siglo XX, era abundante en Galicia, en villas importantes Monforte, Viveiro, Mondoñedo, entre otras las villas Jacobeas Portomarín, Lugo y Santiago, en las que se fueron perdiendo y desapareciendo, siendo única esta expresión a día de hoy en Villafranca donde se resistió a hacerlo y se viene realizando ininterrumpidamente, siendo una de las costumbres más antiguas que se recuerdan de las que persisten.
  • Construcción de banzaos

    Construcción que se realiza en los ríos o arroyos con el fin de elevar el caudal y así conducir el agua a un canal con el fin de abastecer de riego a las huertas y prados más alejados del cauce. Estas construcciones se realizaban a partir del entramado de grandes troncos, ramas, piedras, y en algunos casos plásticos o lonas que dificultaban el paso del agua creando así pequeñas presas en los ríos y arroyos. Esta construcción se realiza al comienzo de la primavera ya que durante las crecidas de los meses de invierno, es derribada por el agua y queda inutilizada en la mayor parte delos casos. Se obtienen los materiales y se construye de forma comunitaria, siendo las más interesadas las personas que necesitan de regadío o que tienen fincas en la rivera, como así también, las personas que quieren disponer de una zona de baño.
  • Pesca con nasa

    Comenzaremos por explicar qué es una “nasa”. Se trata de una especie de cesta con una forma muy similar a la de un ánfora. Se construye de manera artesanal con unas ramas muy finas de “salguera” (salguero). Se hace manualmente mediante un proceso muy parecido al de fabricación de cestas. Precisamente se hace con ramas de salguera porque son los árboles que crecen cerca de los ríos, de manera que el color de la nasa es muy parecido al de la maleza de las orillas. Así, la posible pesca se confunde, o no desconfía y huye. Se suele pescar en los ríos y arroyos, normalmente en balsas de agua creadas con barancadas, usualmente construidas con vigas de madera y ramas. Su uso está pensado para regadío del pasto de los prados. Para pescar las ricas truchas del río Cúa, colocaríamos la boca de la nasa a favor de corriente, ya que las truchas suelen nadar a contracorriente. Así es más sencillo que caigan en la trampa cuando el pescador las moleste, con un palo largo para sacarlas de su zona de confort, desde otra parte más inferior del río. Si consiguen molestarlas, tienden a escapar a contracorriente, hacia partes más altas del río, buscando incluso recovecos oscuros, como el de la propia nasa, que espera paciente con la boca abierta, anclada al río con ramas y piedras.
  • Fachizas

    Las fachizas de Burbia consisten en la realización de una especia de antorchas de paja de centeno que posteriormente serán quemadas en el monte denominado “a lagúa”. El proceso de elaboración comienza escogiendo la paja. Antiguamente eran muchos terrenos de la zona los que se dedicaban a la siembra del centeno, pero como en toda la comarca, poco a poco se fue perdiendo hasta desaparecer. En la actualidad, la paja que se usa es la que Juan, el teitador, usa para teitar las pallozas y horreos. Esta paja se trae de la zona de Astorga, y es de menor calidad que la que se usaba antiguamente ya que, según señalan, la recogida en la zona era de mayor grosor, lo que aumentaba la durabilidad de los teitos al estar ésta más adaptada al medio. Una vez seleccionada la paja, las mejores se atan en un mollo y se dejan unas horas en la reguera para que ablanden. Será esta paja la destinada a hacer los bincallos, que son una especie de cuerdas realizadas a base de entrelazar la paja. Es por eso que necesitan humedecerse, ya que de no ser así, se rompería al retorcerla. Una vez elaborados los bincallos, se extiende la paja seca en una hilera de unos dos metros y se va amontonando a lo largo para ir atándola poco a poco con varios bincallos. Según señalan, los bincallos deben de situarse a una distancia muy concreta, ya que si están muy cerca
  • Siembra de las patatas

    La patata ha supuesto, durante muchos siglos, el alimento principal de muchos lugares alrededor del mundo. También de la zona de la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses siendo, junto con la castaña, los productos gastronómicos estrella, dada su abundante producción. En el caso de la patata o pataca, como aquí se le llama a este tubérculo, su producción es anual, siendo imprescindible su siembra año tras año. El proceso comienza en primavera, entre la segunda quincena de mayo y principios de junio, dependiendo de cómo venga el tiempo ese año. Si viene muy lluvioso o más bien seco, lo que permite labrar con más comodidad la tierra.
  • Maranfallos

    Los maranfallos son una manifestación que se realiza en la época de los entroidos o carnavales en el pueblo de Burbia. Actualmente, los maranfallos salen a las calles el sábado de carnaval, y en algunas ocasiones los martes. Pero antiguamente, lo hacían durante toda la semana y, algunas veces, de una forma muy agresiva. La característica principal de los maranfallos es la persecución que se realiza a las personas que no van vestidos como ellos o con la cara cubierta, ya que la regla fundamental es mantener el anonimato. Para ello se tapan la cara con cualquier elemento que no permita identificarlos, ya sean caretas, trapos, capuchas, etc. Además, en muchas ocasiones deforman sus cuerpos introduciendo trapos en sus ropas e incluso cambiando su forma de caminar para que nadie pueda reconocerlos.
  • Oficio de artesanía de madera

    Artesanos que trabajan la madera para fabricar elementos que tenían utilidad en la vida cotidiana, como galochas o madreñas, cucharas, herramientas de labranza o instrumentos musicales. Actualmente se fabrican más bien artículos de adorno para su exposición y venta al público en general. Se trata de creaciones únicas, puesto que todo está hecho a mano y cada creación tiene sus propios detalles. La madera utilizada para la fabricación de utensilios y adornos es recogida por los artesanos en la naturaleza, siempre desde su máximo respeto y teniendo en cuenta los tiempos tradicionales para su recogida. Se transmite de generación en generación, normalmente mediante educación no formal. Pero la falta de interés por parte de las generaciones siguientes y la baja densidad de población de las áreas rurales, que es donde suele tener lugar la actividad, dificulta su transmisión y su recreación constante.
  • Recuperación de las viñas de San Pedro de Olleros

    En el año 2009 Silvia, enóloga de profesión, estuvo trabajando en bodegas del Bierzo. Es así como conoció la localidad de San Pedro de Olleros, en el municipio de Vega de Espinareda. Vio con preocupación la cantidad de hectáreas de viñedo que se estaban perdiendo por falta de relevo generacional. En el año 2017 regresó al Bierzo con la intención de crear una empresa relacionada con el mundo del vino en esta tierra y recordó aquellas viñas en proceso de desaparición de San Pedro. Contactó con los dueños de algunas tierras, que aceptaron y le cedieron sus viñas para que ellas las recuperase y llevase a cabo en este lugar su nuevo proyecto. Así, arrendó unas 2 hectáreas de viñedos divididas en varios parajes (así puede observar mejor el potencial de cada zona), que han aumentado a unas 3,3 hectáreas. La variedad de uva que más se da en estas viñas es Mencía, como en el resto del Bierzo. Pero entre esas 3,3Ha hay una variedad de uva blanca cuya viña fue abandonada dos veces y ahora vuelve a la vida gracias a Silvia y su proyecto. El proceso de elaboración de vino y cuidado de las viñas es el habitual. La calidad del vino resultante es óptima, ya que la uva es buena y muy sana, debido a la situación de altitud de la viña y su ventilación por las tardes.
  • Juego del carricoche

    Se trata de un juego muy popular entre los niños de Pereda. Aunque se ha perdido hace varias décadas, sigue muy presente en la memoria de aquéllos niños que se tiraban por las pistas con sus carricoches. Los niños de Pereda iban a resbiler con su carricoche por las pistas que ellos mismos fabricaban y mantenían. Éstas, de entre 50 y 60 cm de ancho, se situaban en la parte alta del pueblo, en una montaña con una fuerte pendiente, entre los lugares conocidos como “Camín da Braña” y “El Rigueiro”. Se recuerdan cinco pistas, cada una con su nombre: A de Augusto, a de Albertina, a de Eiría, a dos gitanos y a das formigas. Para resbiler los propios niños fabricaban, con madera, una especie de trineo cuya base era de madera de rebolo (roble) o castañeiro (castaño). Se escogía esta madera porque, además de ser la que más abunda en el Valle de Ancares, es la que criaba freba. Se le llamaba así cuando la base del carricoche se ponía muy lisa e incluso rojiza, recordando a lo que en la zona se denomina freba (carne de jamón). Cabe destacar que se iba a resbiler por las pistas cuando no había nieve. En ocasiones también se resbileba cuando había nieve, pero ésta tenía que estar muy pisada y dura, porque sino no se podía resbalar. De todos modos, lo habitual era tirarse por las pistas cuando no las cubría la nieve.
  • Cestería

    La técnica para la elaboración de cestería es una actividad artesanal tradicional característica de la zona. Esta técnica se basa en “coser” con brengas y costelas de avellano y castaño, diferentes piezas como cestos, megos, cestas de pescar, etc. Para llevar a cabo esta actividad son necesarios conocimientos del entono, de la técnica y del comportamiento de los materiales que formaran las piezas que han sido durante muchos años, imprescindibles para llevar a cabo actividades como la pesca, la recogida de castañas, setas y uvas y multitud de usos a los que han estado y están ligadas estas piezas. Son muchos y muy variados los paso para elaborar un cesto.El primer paso es recoger las varas de avellano y castaño, siendo la mejor época en invierno, ya que la savia no circula. Las mejores varas son las que salen del denominado “culo” o base del árbol. Una vez recogido el material, se procede a extraer las brengas, que son las tiras más finas y las costelas que son las más gruesas. Esta operación se lleva a cabo después de haber torrado las varas en el fuego el tiempo justo para que no se quemen. Es ahí cuando a base de ir doblando poco a poco la vara, van saliendo las brengas que después serán trabajadas con la navaja para disminuir su espesor y perfilarlas.
Explora todos los bienes inmateriales